January 15, 2026

Office Address

123/A, Miranda City Likaoli
Prikano, Dope

Phone Number

+0989 7876 9865 9

+(090) 8765 86543 85

Ciencia y Técnología

Ahora es posible reservar una estancia en un hotel en la Luna por 250.000 dólares. Construirlo sigue siendo la parte complicada – El diario andino

Ahora es posible reservar una estancia en un hotel en la Luna por 250.000 dólares. Construirlo sigue siendo la parte complicada

 – El diario andino

La Luna ha vuelto al centro del tablero y, esta vez, no sólo como símbolo del pasado. La conversación ya no se trata sólo de misiones y banderas, sino también de qué tipo de actividad podría sostenerse allí si el acceso se vuelve más frecuente. En este horizonte comienza a vislumbrar una idea más amplia, la de una futura economía lunar, con servicios e infraestructuras aún por inventar. Y entre todas esas posibilidades hay una que desconcierta desde el principio: el turismo, la promesa de cambiar las tradicionales vacaciones por una estancia alejada de la Tierra.

Aterrizando la propuesta. Lo que se ha puesto sobre la mesa no es un billete ni una fecha de viaje, sino la opción de entrar en un proceso para reservar una plaza futura en algo que aún no existe. Se ha abierto el Espacio GRU un programa de solicitud de acceso temprano para participar en sus primeras misiones lunares, un prefiltro que, si se supera, permite pasar a la fase de depósito y mantener una posición en la cola. Todavía no hay habitaciones asignadas ni un calendario cerrado para los invitados, y la compañía presenta el proceso como una forma de seleccionar a los participantes y comprobar su capacidad para viajar, no como una compra directa de una estancia en la Luna.

El dinero manda. La reserva no es barata ni definitiva. El primer paso es una tarifa de solicitud no reembolsable de $1,000. De ser seleccionado el solicitante, GRU Space ofrece dos opciones de depósito, 250.000 dólares o un millón de dólares, que podrá recuperar en cualquier momento a partir de los primeros 30 días y que se aplicaría al precio final si el hotel acepta huéspedes. Ese precio, advierte la propia compañía, aún no está fijado y probablemente superará los diez millones de dólares, un útil recordatorio de que aquí lo fácil es apuntarse y lo difícil materializar el viaje.

Una gran ambición con una estructura mínima. GRU Space es, por ahora, una pequeña empresa con un discurso muy grande. Su fundador, Skyler ChanSe graduó recientemente en Berkeley y ha explicado que durante gran parte de 2025 fue prácticamente el único empleado a tiempo completo, un contexto que ayuda a comprender el carácter temprano de esta iniciativa. La empresa ha conseguido financiación inicial, pero su escala actual no se corresponde con la de una organización industrial consolidada. Más bien encaja con una startup que intenta convertir una visión a largo plazo en un plan ejecutable.

La Luna como destino, no como simple parada. En el planteamiento de GRU Space hay una idea recurrente: el transporte espacial es necesario, pero insuficiente. La empresa defiende que el cuello de botella está en la habitabilidad, en tener estructuras donde la gente pueda alojarse sin depender continuamente del barco que los llevó allí. Bajo este enfoque, el hotel no se presenta sólo como un capricho turístico, sino como un caso de uso que nos obligaría a resolver problemas de la vida cotidiana fuera de la Tierra. Su argumento es que ese aprendizaje, si se produce, serviría como base para infraestructuras más amplias.

El calendario que publica la empresa está cuidadosamente escalonado y lleno de condicionales. En 2026 prevé revisar las solicitudes y perfilar a los primeros participantes, para luego, en 2027, asignar invitaciones vinculadas a misiones y estancias mediante un mecanismo de selección y licitación privada. El próximo hito será el año 2029, con el envío de una carga de construcción a la superficie lunar como demostración de preparación para las fases posteriores. En su hoja de ruta técnica, el despliegue de hábitat y sistemas llega en 2031 y el “primer hotel”, como tal, queda para 2032, dejando el estreno turístico para el final de una cadena de pasos que, sobre el papel, deberían ir bien de forma consecutiva.

Del hábitat inflable a la construcción lunar. El proyecto no comienza con un hotel permanente, sino con demostraciones técnicas progresivas. GRU Space propone en primer lugar validar el despliegue de estructuras inflables y su comportamiento en la Luna, una forma de realizar pruebas sin cargar con el peso de una construcción tradicional desde el minuto uno. Si esa fase funciona, el siguiente paso sería fabricar materiales de construcción directamente allí, utilizando el propio suelo lunar como materia prima, mediante procesos de geopolímeros que, al menos en sus primeras etapas, dependen de activadores traídos desde la Tierra. La idea es reducir la dependencia de los envíos masivos y avanzar hacia estructuras más sólidas, diseñadas para una ocupación más estable.

El público objetivo de GRU Space no se limita al viajero excéntrico con una enorme cuenta bancaria. En su enfoque, el turismo actúa como catalizador de la economía en general, una forma de introducir clientes privados en un entorno dominado hasta ahora por programas estatales. La idea es que estos primeros usuarios ayuden a pagar infraestructuras que luego puedan utilizarse para actividades logísticas, científicas o industriales. Es una apuesta por crear demanda donde aún no existe, con el riesgo de que el mercado no se materialice como esperan.

El proyecto deja una sensación clara: la parte simple es medir el interés y captar compromisos tempranos, la parte compleja comienza más tarde. Convertir una idea en una infraestructura funcional en la Luna significa depender de lanzadores, tecnologías aún en prueba y una ejecución impecable durante años. En este contexto, hablar de reservas sirve para poner a prueba el mercado, pero no despeja las dudas centrales. La cuestión ya no es si hay gente dispuesta a pagar, sino si todo lo demás llegará a tiempo y según lo prometido.

Imágenes | Espacio GRU

En | Ya tenemos fecha oficial para el regreso de Estados Unidos a la Luna: es inminente y sumido en un mar de dudas

About Author

Redactor Andino