Abriendo clubes privados para millonarios españoles. – El diario andino

Madrid presume de ser una ciudad acogedora para gente de todo el mundo. Esta hospitalidad y su laxitud fiscal con los grandes capitales han transformado el acento de algunos de los barrios altos de la capital con la llegada de millonarios de toda América Latina. De hecho, tal ha sido la migración hacia la capital que algunos de los millonarios locales han sido desplazados a otros barrios.
En respuesta a esta llegada masiva, los millonarios locales han encontrado una nueva forma de socializar: clubes selectos para miembros adinerados, con tarifas de entrada de cinco cifras y procesos de selección que recuerdan más a una entrevista de trabajo que a un lugar para socializar. Sólo en los dos últimos años han abierto Forbes House, el Club Metrópolis en el emblemático edificio de la Gran Vía, el Vega Members Club y está a punto de llegar Soho House.
Club selecto y polémico. Normalmente estos espacios mantienen un perfil bajo y sus aperturas no aparecen en grandes titulares. Sin embargo, la lista de espera para entrar en algunos de ellos comienza incluso antes de que abran sus puertas. Recordando la escena de Brad Pitt en Fight Club: «La primera regla de Fight Club es no hablar de Fight Club».
Sin embargo, este fenómeno silencioso ha sido noticia tras las declaraciones del marido de Tamara Falcó, por Íñigo Onieva recogido por El mundo durante la presentación de su club Vega Members Club. «Tampoco queremos que este se convierta en el club latinoamericano. Queremos que haya un equilibrio entre la comunidad local y la internacional», afirmó Onieva durante el evento. El comentario parece no haber sido bien recibido por los millonarios latinoamericanos que viven en la ciudad, y se ha convertido en un tema con implicaciones económicas, sociales e incluso políticas.
La respuesta latina fue inmediata. Como se publicó el paisLas declaraciones de Onieva circularon rápidamente entre las personalidades latinas más ricas e influyentes de Madrid, generando sorpresa e indignación. Sergio Contreras, venezolano refugiado político en Madrid, va más allá al recordar a los directivos de aquellos clubes que algunas de aquellas fortunas españolas se hicieron gracias a que emigraron en su momento a países como Venezuela. «Hay un discurso racista que empiezo a notar: primero se decía que les quitábamos el trabajo en el sector inmobiliario. Ahora, resulta que también les robamos el ocio y sus pisos», se queja.
Manuel Campos Guallar, socio y copropietario de Vega, se adelantó para destacar que en estos clubes se mezclan diferentes generaciones, nacionalidades y perfiles profesionales. Por su parte, el director de Casa Forbes, Andrés Rodríguez, fue más directo: «Nos encontramos en los restaurantes de Madrid, nos encontramos en las tiendas, pero todavía no nos conocemos muy bien ni hacemos muchos negocios», declaró al mismo medio. Para Rodríguez, precisamente conectar a la comunidad latinoamericana con la española es una de las misiones de su proyecto.
Entrar cuesta dinero, pero sobre todo contactos. Más allá de la polémica suscitada por el derecho de admisión por nacionalidad, los nuevos clubes privados que han proliferado en Madrid no son precisamente baratos, pero el dinero tampoco te dará la llave para entrar.
Entrar en Forbes House o Vega no depende sólo de poder pagar: hay entrevistas, filtros y la recomendación obligatoria de al menos dos socios actuales o la invitación expresa de los fundadores. El precio de la entrada a estos espacios exclusivos suele oscilar entre los 10.000 y los 15.000 euros, a lo que hay que sumar una cuota anual que puede superar los 2.000 euros. En el caso específico de Vega, los socios fundadores aportaron 15.000 euros cada uno y la cuota anual es de 2.400 euros y 1.500 para los menores de 35 años.
El modelo no nació aquí, pero aquí ha encontrado su momento. Madrid no ha inventado este tipo de clubes de acceso exclusivo para socios selectos. Nueva York lleva años viviendo Los New York Times bautizo como «manía solo para miembros«. A encuesta El informe de 2023 de GGA Partners revela que el 63 % de los clubes informaron de un aumento en el número de miembros a partir de 2022. El trabajo remoto creó una clase de ejecutivos bien remunerados hambrientos de una vida social, y los edificios vacíos después de la pandemia proporcionaron la infraestructura necesaria para satisfacerla.
Londres lleva más tiempo en esto. El historiador Seth Alexander Thévoz documenta en su libro ‘Londres, Clubland‘ Un total de 133 clubes privados activos en la ciudad, de los cuales 78 son posteriores a 1985 y la mayoría de los más nuevos han abierto después de 2015 o incluso 2022. Madrid sigue ese mismo camino, con un pequeño matiz: aquí la tensión entre lo local y lo internacional ha dado al fenómeno una carga que va mucho más allá del filtro económico para elegir a los socios más ricos de la ciudad. El pasaporte también puede afectar sus ingresos como miembro.
El negocio detrás del fenómeno. Más allá del carácter social de crear un espacio donde los millonarios de la capital puedan interactuar entre iguales, la proliferación de clubes privados en Madrid no es una moda pasajera ni un capricho de cuatro ricos: responde a una transformación estructural de la ciudad.
Según el último informe Desde Barnes City, la Comunidad de Madrid lidera la inversión extranjera directa en España, concentrando cerca del 70% del total nacional, con más de 24.000 millones de euros, y en 2026 repetirá como la ciudad más atractiva para los patrimonios elevados. Esta concentración de riqueza alimenta directamente la demanda de espacios de ocio exclusivos para estos clientes ultraricos.
El modelo de negocio de estos clubes privados para ricos no es nuevo, pero sí su escala. Él Club Matadoruna de las más antiguas de este nuevo ciclo, cuenta con alrededor de 2.500 socios y una facturación aproximada de seis millones de euros al año, con una membresía anual de 1.720 euros. Él Nuevo Clubde esencia decimonónica y fundada en 1856, cuenta con un máximo de 500 socios, una lista de espera permanente y una cuota mensual aproximada de 1.500 euros. El fallecimiento de un socio suele ser la única vía de acceso para un nuevo socio, como recogido el pais. No es un negocio de masas, es un negocio de escasez y exclusividad calculadas.
En | La lista de los más ricos de España en 2025: muchos cambios en las cifras, pero no en los protagonistas
Imagen | Desplasgar (Florian Wehde)


