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Economía

Cofide asegura que el 89% de estos préstamos han sido reembolsados – El diario andino

Cofide asegura que el 89% de estos préstamos han sido reembolsados

 – El diario andino

Cofide afirmó que el pago de los deudores del programa Reactiva alcanzó unos 51.000 millones de dinares, lo que representa el 89% del total de los préstamos aprobados; Por lo tanto, el monto pendiente es inferior al 11% del total del programa. Con este anuncio, la entidad buscaría frenar la polémica que la Contraloría ha desatado sobre el programa.

«Cofide aclara a la opinión pública que la información publicada por algunos medios de comunicación sobre el Informe de Auditoría de la Contraloría General de la República (CGR), que hace referencia al programa Reactiva Perú, no se ajusta a las conclusiones oficiales de dicho documento», señala el comunicado. Sin embargo, la polémica no fue provocada por los medios de comunicación, como señala Cofide, sino por la propia Contraloría.

El viernes pasado, el organismo de control emitió un comunicado de prensa con el titular: “Perú se reactiva: Sólo se recuperó el 6% de los S/6 mil millones transferidos por el Estado al sistema financiero”. Sin embargo, el título no se corresponde con la realidad. El monto exacto que el programa transfirió al sistema financiero fue de S/58.000 millones.

Esos 6.000 millones de soles 6.000 mencionados en el comunicado corresponden al pago que realiza el Estado a entidades financieras por concepto de garantías, debido al impago de los beneficiarios.

Según Cofide, el Estado concedió alrededor de 6.100 millones de euros a entidades financieras, lo que no representaría «pérdidas definitivas», sino el inicio del proceso de recuperación previsto de acuerdo con el marco regulatorio vigente, dentro del funcionamiento regular del sistema de garantía pública.

Por ello, sostuvo que es incorrecto afirmar que no cumplió con las funciones relacionadas con la revisión de la elegibilidad de los créditos otorgados bajo el programa Reactiva Perú. Dijo que, de acuerdo con el marco regulatorio vigente, dicha evaluación era y es función exclusiva de las entidades financieras participantes, aspecto que la Contraloría no cuestiona.

Examen de la Contraloría de Cofide

Según un comunicado de prensa de la Contraloría, Cofide no realizó un seguimiento de cumplimiento posterior a la garantía para verificar que los préstamos aprobados cumplieran con los requisitos de elegibilidad, para gestionar de otra manera la recuperación de los montos transferidos.

Sostuvo que Cofide solo confirmó que la empresa del sistema financiero adjuntó los archivos que le fueron enviados con motivo del proceso de aprobación del crédito y no revisó la coherencia de su contenido y confirmó que los créditos pagados por el Estado cumplan con las condiciones.

«Cofide tampoco monitoreó que las entidades del sistema financiero apliquen sus políticas internas de cobranza a las empresas deudoras, a pesar de que el programa Reactiva Perú exige que las entidades financieras den a los créditos garantizados el mismo tratamiento que a su cartera de clientes», señaló el regulador.

Toma el tema en serio

Reactiva es un programa de crédito diseñado por el Banco Central de Reserva (BCR) durante la pandemia, como parte de su mandato de preservar la estabilidad monetaria ante un evento adverso importante como lo es una crisis sanitaria. Por tanto, en aras de la seriedad para la opinión pública, es necesario equilibrar todos los elementos.

El esquema actual del BCR para mantener la estabilidad de precios consiste en responder con medidas que aborden los ciclos económicos causados ​​por eventos adversos importantes como una pandemia: por ejemplo, un bloqueo ha provocado que la economía entre en un ciclo de contracción. El PIB cayó un 39,3 por ciento en abril de 2020.

Por tanto, la política monetaria incide en la demanda de la economía y en definitiva en la inflación, a través de las decisiones de consumo de empresas y familias. Por lo tanto, Reactiva jugó un papel clave en la provisión de crédito de manera contracíclica.

Al evitar cierres masivos de empresas, el programa no sólo preservó la cadena de pagos, sino que también mantuvo la demanda agregada, beneficiando incluso a aquellas empresas que no se unieron al programa y, en última instancia, a los hogares.

El objetivo era posibilitar la participación del mayor número de empresas posible, por lo que, a diferencia de las habituales operaciones de inyección de liquidez en las que los fondos se otorgan a entidades financieras que ofrecen el mayor tipo de interés para ellas, en las subastas Reactive los fondos se destinaron a aquellas entidades que se comprometieron a cobrar los tipos de interés más bajos sobre los préstamos que otorgarían.

Esta modalidad permitió canalizar préstamos para capital de trabajo a tasas mínimas, en línea con la postura expansiva de la política monetaria, que elevó la tasa de referencia del BCR a un mínimo histórico de 0,25%.

Según el libro «Reactiva: diseño y resultados» publicado por el BCR, los créditos de Reactiva Perú beneficiaron a un total de 501.637 empresas, abarcando una amplia gama de sectores económicos.

«Este apoyo fue clave para lograr una rápida recuperación del sistema productivo, especialmente en los sectores con mayor concentración de micro y pequeñas empresas (mype). De las empresas beneficiarias, 482.899 corresponden a micro y pequeñas empresas, que representaron más del 96% del total», señaló el BCR en su libro.

Por tanto, no hay que perder de vista el objetivo y las circunstancias en las que se llevó a cabo el programa. Siempre se ha sabido que, como cualquier préstamo, existe el riesgo de impago y el riesgo de que los prestatarios no utilicen los fondos para lo que originalmente dijeron que los usarían.

Por ello, el programa previó una pérdida de S/15.000 millones, el 25% del total de recursos de Reactive. La urgencia y el beneficio de inyectar liquidez superaron el costo del programa en ese momento. Esto no significa que el Estado tenga que hacer los deberes para recuperar el dinero.

Según la Contraloría, no se pudieron recaudar más de S/ 3,512 millones, lo que representaría una pérdida para el Estado. Sin embargo, si esto se logra, el programa recuperaría el 93,1% de los fondos asignados, y no sólo el 6% como se afirma en el comunicado del organismo de control.

Otro tema no menos importante son los argumentos controvertidos que está utilizando el interventor para cuestionar a Cofide. Esta entidad tenía la tarea de gestionar las garantías del programa, pero es un banco de segundo piso, es decir, no tiene relación directa con el público. Por lo tanto, no les correspondía revisar la documentación presentada por cada deudor legal a las entidades financieras para confirmar si cumplían o no con los requisitos.

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Redactor Andino