Denise Miralles Del anuncio al cambio: cómo luce el ejecutivo sin Hernando de Soto: responden tres comentaristas políticos – El diario andino


Un cambio de última hora en la conducción del Consejo de Ministros cambió el escenario que se planteaba al inicio de la jornada de gobierno. José María Balcázar (Freesta Perú). Luego de pasar la jornada hasta el martes 24, el cargo cayó en manos del exministro de Economía. Denise Mirallesbastante hernando de sotoque el Gabinete había anunciado desde el fin de semana pasado.
La manifestación cambió las expectativas sobre la formación del consejo de gobierno. Además, el cambio se produce en un contexto de incertidumbre.
La composición final del Gabinete también pone en discusión el equilibrio entre perfiles técnicos y consideraciones políticas en la selección de ministros, así como el peso de los partidos parlamentarios en las negociaciones. Ahora la Comisión se enfrenta al reto de lograr un voto de confianza.
Para evaluar el alcance político de este cambio y las perspectivas del nuevo gobierno, los comentaristas políticos Enrique Castillo, Karen López Tello y Paulo Vilca responden cuatro preguntas clave:
- ¿Qué estás leyendo sobre los cambios de última hora en el gabinete del gobierno?
- ¿Cuánto debilita este cambio de Gabinete a este gobierno?
- ¿Qué factores cree que tuvieron más peso en la formación final del gabinete: los factores técnicos o los intereses de los grupos del parlamento?
- ¿Qué tan beneficioso ve que este gobierno reciba un voto de confianza del Congreso?
Enrique Castillo, politólogo. (Foto: Hugo Pérez/)
/ HUGO PÉREZ1. Es obvio que hubo una gran discrepancia entre el presidente y Hernando de Soto. Ciertamente no verificaron juntos los nombres de los ministros y es muy probable que el presidente no estuviera de acuerdo con las propuestas de De Soto y viceversa. Es muy probable que De Soto no estuviera de acuerdo o no quisiera ser incluido en algún tipo de orden que el presidente impulsó repentinamente.
Lo que está claro es que hubo mucho entusiasmo de ambas partes, pero ciertamente el Presidente de la República ha recibido mucha presión desde los ámbitos congresuales y no sólo a nivel congresal sino también de otros sectores. Recordemos que la Presidencia de la República abarca una serie de grandes sectores.
Lo más probable es que no hubo acuerdo, pero lo más sorprendente es que no hubo explicación para el juramento. Simplemente nos encontramos con un gabinete sin De Soto y sin explicación alguna por parte de la presidencia.
El Presidente ignoró a De Soto, lo cual es sorprendente y además muestra mala educación, dado que el propio Presidente, mediante proclama, ya había designado a De Soto. Lo apropiado era que el presidente diera algún tipo de explicación, si no personalmente, al menos a través de alguno de los canales de comunicación del gobierno.
2. Este nombramiento ministerial obviamente crea algún tipo de cohesión interna dentro del propio equipo ministerial. Gran parte de este gabinete es una confirmación de la posición de quienes ya ocuparon cargos ministeriales durante el período de José Jerí. Por tanto, desde el punto de vista interno la cohesión se mantiene si además cuenta con el beneplácito de los grupos que ya tenían cierto poder en el consejo de gobierno de Jerí. Sin embargo, esta condición causa debilidad exterior. De comprobarse estos hechos, se confirmaría que son las clases las que han presionado al presidente Balcázar para mantener o nombrar a personas asociadas a su propio color político.
En consecuencia, incluso si se logra esta cohesión interna, la imagen y percepción pública se verán afectadas. Lo que se revelará es que De Soto fue separado de la orden porque probablemente no estuvo de acuerdo con la orden del Presidente, o el Presidente no aceptó los términos de De Soto debido a presiones internas. Las ratificaciones y los movimientos dentro del gabinete son una señal de que la presión de los partidos políticos efectivamente ha funcionado. En resumen: se logra la cohesión interna, pero surgen problemas con la percepción externa.
3. Es obvio que los intereses dominantes eran los que estaban en el banquillo. Si bien es cierto que hay un perfil técnico -especialmente en el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y en la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM), así como en otros sectores-, existe la sensación de que hubo presión política.
Lo que está sucediendo refleja el interés de aceptar la gestión de ciertos partidos políticos (no todos en el Congreso, pero sí los que apoyaron al presidente Balcázar), quienes presionaron en las últimas horas para impedir la inclusión de Hernando de Soto. En el caso específico de Perú Libre, Vladimir Cerrón se opuso abiertamente a su designación. En consecuencia, este episodio se caracterizará por la influencia de la presión política sobre las decisiones de la Comisión.
4. Es muy probable que el parlamento de la república dé confianza a este consejo de gobierno. De esto no hay duda, pues los partidos que apoyaron al presidente Balcázar ya están alineados con este equipo ministerial.
Lo más probable es que, dado que Balcázar obtuvo los 64 votos necesarios para ser nombrado Presidente de la Asamblea y por ende Presidente de la República, se repita la misma votación. Por eso no hay duda de que este gobierno obtendrá los votos necesarios para confiar en Alþingi.
Karen López Tello, politóloga y directora de Política de Propuesta de País.
1. Un cambio de último minuto en el liderazgo del gobierno envía una señal de improvisación que la Comisión no puede permitir en un contexto de alta sensibilidad política. Más que diferencias personales, lo ocurrido demuestra la falta de cierre político previo en la formación del equipo. La ley orgánica del ejecutivo es clara: el presidente dirige el orden y el primer ministro informa al gobierno. Si había dudas sobre su composición, debían resolverse antes de aceptar la comisión.
2. Esto no es un contraataque, pero es un comienzo débil. Y en política, el punto de partida son las habilidades de gestión. La señal prevista es la incertidumbre, que reduce la confianza en la capacidad del gobierno para adoptar medidas claras.
3. En la composición del Gabinete, la información técnica es paralela -alrededor de un tercio- a la continuidad y el equilibrio políticos. Sin embargo, la permanencia de algunos ministros obliga a evaluar ciertos resultados: en sectores como el transporte o la seguridad ciudadana los avances han sido insuficientes ante problemas importantes como la extorsión. En materia de salud no se esperan cambios en el curso. En seguridad, el margen es estrictamente operativo y de corto plazo.
El mayor punto de alarma está en la gestión del fenómeno de El Niño. Aparte de la experiencia individual, no hay evidencia de capacidad efectiva en las áreas clave de coordinación multisectorial e intergubernamental, donde el Estado peruano históricamente fracasó.
4. Es probable que el Gabinete reciba un voto de confianza. Pero su verdadera prueba no está en el Congreso, sino en su capacidad administrativa inmediata.
Paulo Vilca, politólogo e investigador del Instituto de Estudios Peruanos
/ ANTONIO MELGAREJO1. Se ha ratificado la dependencia del Congreso y en especial de la Alianza para el Progreso (APP). La continuidad de los ministros de áreas clave relacionadas con la gestión de los recursos públicos es una forma de garantizar la validez de los acuerdos que ya se han acordado con los miembros de Alþingi.
2. El nuevo gabinete no tiene peso político propio, algo que hubiera ocurrido si el economista Hernando de Soto hubiera sido nombrado primer ministro. Por tanto, más que una debilidad, diría que en este caso estamos ante otro gobierno con poca autonomía.
3. El Gabinete se ha formado con el fin de responder a las expectativas de Alþingi. El objetivo no es técnico ni programático, sino fundamentalmente responder a las demandas del Congreso. José María Balcázar, al igual que José Jerí, es ante todo diputado y además es consciente de que su permanencia depende de sus compañeros. Por lo tanto, más que ministros con un perfil técnico adecuado, se necesita gente que ya tenga conexiones con Alþingi o que pueda servir como una especie de enlace.
4. En principio no debería haber mayores inconvenientes, pero la campaña electoral es la que determina las decisiones de los partidos políticos. Así como la variable de la falta de confianza de Jerís fue la intención de López Aliaga de enfrentar a Keiko Fujimori, otros partidos políticos pueden sentirse traicionados para destacar o obtener cierta ventaja en las elecciones, especialmente si durante el tiempo previo a la solicitud del voto de confianza ocurren hechos que no son atendidos adecuadamente.


