El hallazgo de un primer cuerpo sin vida este lunes 30 de marzo marcó un punto crítico en la emergencia registrada en la zona de Mucumayo, provincia de Carabaya, en la región Puño. La tragedia se desató tras el desbordamiento del río Tambillo ocurrido el domingo 28, que arrasó campamentos mineros y dejó varias personas desaparecidas.
El hallazgo de un primer cuerpo sin vida este lunes 30 de marzo marcó un punto crítico en la emergencia registrada en la zona de Mucumayo, provincia de Carabaya, en la región Puño. La tragedia se desató tras el desbordamiento del río Tambillo ocurrido el domingo 28, que arrasó campamentos mineros y dejó varias personas desaparecidas.
El hecho ocurrió en el tramo comprendido entre los distritos de Ayapata e Ituata, donde el flujo creciente destruyó equipos, herramientas y estructuras utilizadas por los mineros artesanales. Según testimonios locales, la fuerza del agua destruyó todo a su paso, incluidos puentes colgantes que eran esenciales para el suministro de alimentos y otros suministros.
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El aislamiento de los campamentos mineros dificulta las labores de rescate. Foto: Facebook Willakuy
La destrucción de estas carreteras ha dejado a decenas de personas aisladas en campos remotos, lo que ha complicado significativamente las labores de rescate.. Las brigadas que intentan acceder a las zonas afectadas se enfrentan a graves dificultades debido a la accidentada geografía y la falta de rutas transitables.
A esto se suma el impacto económico sobre los trabajadores mineros, quienes han perdido sus herramientas de trabajo, base de su sustento diario. yoLas intensas precipitaciones registradas en los últimos días Habrían sido decisivos en el aumento del caudal del río y el posterior desastre.
La falta de carreteras transitables y la magnitud de los daños complican las labores de rescate de las personas desaparecidas. Foto de : Radio Coasa
En medio de la incertidumbre, los vecinos expresan su preocupación por familiares con quienes no han podido comunicarse, por lo que en la zona predomina la angustia.
El acceso a la tierra continúa interrumpido, retrasando la llegada de ayuda y agravando la situación de los afectados. Ante este escenario, las comunidades exigen atención urgente para restablecer la conectividad y satisfacer las necesidades básicas. “Necesitamos puentes, medicinas y alimentos ahora”, advirtieron.
Hasta el momento, informan que el Gobierno Regional de Puno no ha implementado medidas concretas acordes a la magnitud de la emergencia, a pesar de los reiterados pedidos de apoyo. Los habitantes insisten en que la prioridad es rescatar a los desaparecidos y rehabilitar las vías de acceso.
Mientras tanto, los equipos de rescate continúan operando en condiciones adversas, con recursos limitados y en medio de un terreno complicado. Cada hora es clave para localizar a quienes siguen atrapados.
Ante la situación, la población exige carreteras rehabilitadas, puentes temporales y asistencia humanitaria que permita afrontar la crisis sin más demoras.