El Gobierno de España ha insistido en que no superemos los límites de velocidad. Y tiene una amenaza: la cárcel. – El diario andino


De momento es un Proyecto de Ley presentado en el Congreso de los Diputados pero es mucho más que eso. Es la confirmación de que el Gobierno debatirá cuándo un conductor debe ir a la cárcel en caso de exceso de velocidad. La propuesta del PSOE es reducir este margen, que ahora exige circular por la ciudad a una velocidad superior a la permitida de 60 km/h.
10 kilómetros por hora. No es mucho pero sería una diferencia sustancial. Hasta ahora, un conductor que supere la velocidad máxima permitida dentro de la ciudad en 60 km/h o más se enfrenta a una pena de prisión. Fuera de ciudad, la velocidad debe superar los 80 km/h por encima del límite máximo permitido.
Con el cambio de normativa Lo que el Gobierno quiere llevar a cabola idea es que estos límites se rebajen en 10 km/h. Es decir, un conductor se enfrenta a la cárcel si supera los 50 km/h en ciudad y los 70 km/h en carreteras fuera de la ciudad.
«Excesiva permisividad o laxitud». es como el Proyecto de ley presentado en el Congreso de los Diputados Matiza los umbrales actuales para determinar qué es delito y qué no cuando incumplimos los límites de velocidad. Actualmente, los límites son los siguientes.
Ciudad:
- Calles a 20 km/h: prisión a partir de 80 km/h
- Calles a 30 km/h: prisión a partir de 90 km/h
- Calles a 50 km/h: prisión a partir de 110 km/h
Camino fuera del pueblo:
- Carretera a 90 km/h: cárcel a partir de 170 km/h
- Carretera a 100 km/h: cárcel a partir de 180 km/h
- Carretera a 120 km/h: cárcel a partir de 200 km/h
los argumentos. Para impulsar este cambio normativo, el Gobierno indica que la Unión Europea está impulsando cambios para reducir la siniestralidad en carretera. Así se entiende límites de velocidad más restrictivos en gran parte de Europa, aunque Alemania sigue disfrutando de carreteras que carecen de ellas (hoy en debate) y de países que quieren aumentarlas hasta los 150 km/h.
Pero, además, el PSOE se escuda en que un aumento del 1% en la velocidad repercute en un 4% en sus consecuencias. Por tanto, el impacto que provoca un accidente por exceso de velocidad, que según cuentas de la DGT está presente en el 22% de los accidentes, está creciendo exponencialmente.
Además, la nueva redacción enfatiza las consecuencias en la ciudad, donde el exceso de velocidad tiene consecuencias más graves sobre la salud de personas vulnerables como peatones, ciclistas, usuarios de vehículos de movilidad personal y motociclistas.
¿Hay razones? Lo cierto es que el exceso de velocidad es, detrás de las distracciones, la primera causa de accidentes en nuestro país. Y sus consecuencias son especialmente graves en la ciudad.
Según la DGTEl 5% de los peatones atropellados a 30 km/h mueren. A 50 km/h el riesgo aumenta al 50% y a 80 km/h la muerte es casi segura. Y en carretera, un impacto a 120 km/h se considera una caída del decimocuarto piso. A 180 km/h el impacto equivale a caer desde un piso de 36.
¿Qué pasaría con los conductores? En este momento, exceso de velocidad Conducir a más de 60 km/h en ciudad y a más de 80 km/h fuera de ella se consideran delitos, al igual que los positivos por alcohol y drogas. Esto supone que el conductor, además de la sanción económica, se enfrenta a una pena de prisión de tres a seis meses que no tendrá que cumplir en la primera ocasión.
Eso sí, aunque la pena no supera los dos años, un juez tiene la potestad de decidir si envía al conductor a prisión. Y también si impone una multa económica, que se calcula en función del daño causado o del riesgo al que haya sometido a otros conductores y agentes de tránsito si no se hubiera producido ningún accidente, de seis a doce meses o de trabajo en beneficio de la comunidad, de treinta y uno a 90 días. Además, sería privado de su permiso de conducir de uno a cuatro años.
¿Seguirá adelante? Eso es algo que ahora tiene que debatir el Congreso de los Diputados. Tanto la DGT como el Gobierno han estado impulsando recientemente medidas más restrictivas contra la conducción excesiva. Bajo el liderazgo de Pedro Sánchez se han agravado las sanciones por el uso del teléfono móvil y se ha introducido la obligación de tener seguro y matriculación si se dispone de patinete.
Del mismo modo, se han realizado esfuerzos para impulsar un cambio en los límites de alcohol que impidan a una persona conducir tan pronto como haya tomado una cerveza o una copa de vino. Sin embargo, esta reforma aún está en el aire.
Foto | Max Ángel
En | Un pueblo de Francia ha conseguido reducir la velocidad de sus coches. Sin radares ni semáforos ni badenes


