Encuesta Datum Internacional 80% de peruanos confirma que no sabe votar en las próximas elecciones Elecciones 2026 12 de abril TLCNOTA – El diario andino
Urpi Torrado, CEO de Datum Internacional: «Un sistema complejo y con dificultades puede acabar con votos nulos»
La gran incertidumbre que caracteriza este proceso electoral no responde a un solo motivo. Uno de los factores más importantes es la complejidad del propio sistema electoral. La reintroducción del Senado y la coexistencia de múltiples niveles electorales ha aumentado la demanda de información a los ciudadanos. En ese sentido, una de las mejoras de las últimas semanas es la mayor conciencia de la diferencia entre senadores y diputados. Sin embargo, este progreso aún es insuficiente: seis de cada diez peruanos aún no pueden distinguir entre ambos.
El problema también va más allá del conocimiento específico. Existe un descontento político profundamente arraigado que limita el interés en recopilar información. Sólo el 21% de los peruanos dice querer hablar de política con familiares o amigos. La política se ha convertido en un tema evitado, más asociado al conflicto que al intercambio de ideas. En este contexto, no sólo hay menos conversación sino también menos exposición a información relevante. Esto explica por qué las campañas de información, aunque necesarias, no logran los resultados deseados.
A tres semanas de las elecciones, las brechas son obvias. Sólo la mitad de los ciudadanos declara conocer la papeleta y la mayoría no sabe claramente cómo votar. Pocos han tenido la oportunidad de practicar o aprender sobre el proceso. A esto se suma la percepción generalizada de que el documento de identidad es confuso, lo que aumenta las posibilidades de errores durante la votación.
Pese a este escenario, la expectativa es ejercer este derecho ciudadano. Aproximadamente la mitad de los electores declaran que tienen intención de utilizar el voto preferencial, similar a elecciones anteriores. Sin embargo, no es seguro que esta disposición se aplique plenamente en la práctica. Los sistemas complejos y las dificultades para comprender los números de la seguridad social pueden dar lugar a votos inválidos.
En un proceso electoral como el actual el desafío no es que la gente vote, ya es obligatorio, sino cómo vota. La calidad de la votación dependerá en gran medida de cuánto logremos reducir la brecha de información y facilitar la comprensión del sistema antes de llegar al colegio electoral.


