Extraño robo de información contable en el ICAL en medio de investigación fiscal contra Balcázar por depósitos en su cuenta – El diario andino






Poco antes, a primera hora de la mañana, unos desconocidos habían entrado en el edificio sin forzar puertas ni ventanas. El objetivo no era robar equipamiento. Según un informe policial obtenido por este diario, se buscaba robar toda la información almacenada en las cuentas del colegio.
«El denunciante (denunciante) indica que parece que los incidentes se produjeron únicamente con el fin de obtener información contable del colegio», dice la denuncia policial.
Estos registros contables eran vitales -según las fuentes consultadas- porque contenían todo lo relacionado con los depósitos que realizaban los titulares de matrículas y diplomas a la dirección del ICAL, encabezada por el entonces decano José María Balcázar.
En ese momento, la Fiscalía investigaba a Balcázar Zelada por el presunto delito de estafa en la gestión de persona jurídica. Es decir, por negarse a rendir cuentas del dinero y otras sumas puestas en su administración.
Como toda investigación, el Ministerio Público exigió pruebas.
Un mes después del extraño robo, el 31 de julio de 2020, la investigación sobre el fraude fue curiosamente archivada. Pero en 2021, el fiscal superior penal, Julio Enrique Morales, revocó el expediente, cambiando el delito de estafa por decomiso ilegal.
Por esto último, Balcázar fue citado a audiencia oral el 16 de junio. La fiscalía señala que el actual presidente de la república se apropió del dinero del colegio de abogados de Lambayeque.
Cierto o no, con el tiempo se supo que Balcázar abrió dos cuentas de ahorro en Caja Trujillo en 2019, en plena su gestión. En ellos, según una auditoría interna del ICAL de 2021, que forma parte del expediente legal, recibió depósitos por S/889’766.70, dinero que debió ser depositado directamente en la cuenta bancaria del Colegio de Abogados.
—Historia e intervención policial en ICAL—
Ahora, el 23 de junio de 2020, a las 7:15 de la mañana, el guardia diurno llamado Luis Chacón Vigil se topó con el lugar del robo y rápidamente informó a Sinthia Pamela Renquifo, entonces tesorera y encargada de contabilidad del ICAL.
Según fuentes de este diario, Renquifo era un hombre de confianza de Balcázar.
Luego del llamado de Chacón, la mujer -una hora después- acudió a la policía y denunció el hecho, pero al lugar llegó el equipo policial integrado por Frank Sánchez Lino, otro subinspector y Favio Barboza.
En la zona, el guardia informó que al ingresar al edificio notó que la puerta de vidrio tipo malla estaba abierta y que otros accesos habían sido manipulados.
Dijo que encontró abiertas las oficinas de TI, enseñanza, archivos, contabilidad y caja.
Cuando los policías realizaron la pertinente verificación, en el segundo piso del local, encontraron abandonados un taladro negro, un cargador de teléfono móvil, una silla de plástico y un monitor del área informática.
El resto de ordenadores, pertenecientes a otras áreas, se encontraban en su lugar.
Este Diario se comunicó con Chacón Vigil y confirmó ese hecho y la existencia de la denuncia. Pero al ser consultado sobre los detalles de esto solo se limitó a decir que “todas las denuncias se radican en la Comisaría PNP César Llatas Castro. Luego nos colgó”.
El día del robo, Renquifo aseguró a los policías que «no se ha sustraído casi ninguna especie, pero sí se ha manipulado la información del área informática, por lo que no se sabe quiénes fueron los autores del crimen».
«El denunciante indica que parece que los incidentes sólo se produjeron con el fin de obtener información contable de la escuela», dice la denuncia policial.
Aclaró que ese día —23 de junio de 2020— el ICAL no contaba con un vigilante nocturno, solo uno que se encargaba de la guardia de la mañana y de la tarde.
«Debido a las razones actuales (epidémicas) y económicas, los servicios de guardia (nocturna) han sido omitidos», dijo.
El o los ladrones se llevaron S/15,775, monto recaudado de las cuotas escolares del 14 de marzo al 19 de junio de 2020, y un «interruptor» de internet, agregó la mujer.
Siete días después de la denuncia, ésta fue presentada ante la fiscalía penal del distrito de Chiclayo a las 18.26 horas.
“Registro de intromisiones y libro número 1594, por patriotismo (crimen) y robo a gran escala”, figura en el sistema policial.
—“Balcázar señaló: No te metas con mi egresado”—
Cuando la Fiscalía llamó a varios testigos -en 2021- como parte de la investigación por decomiso ilegal, el exvicepresidente Yuri Díaz, el mismo que ingresó al ICAL con Balcázar Zelada en la temporada 2019-2020, declaró lo siguiente:
«Balcázar siempre se negó [a bancarizar los dineros]. Él siempre se negó. Es más, a veces señalaba ‘no te metas con mi estudiante de posgrado'».
Afirmó que los abogados que se incorporaron al colegio depositaron en las cuentas de Balcázar la suma de S/ 1510 en concepto de matrícula escolar. «Lo que no sabemos es qué hizo con ese dinero», dijo.
Testimonio de Yuri Díaz en el caso Balcázar sobre depósitos.
Fuentes de indicaron que el robo había sido una estrategia planeada por Balcázar para no entregar información que el fiscal recabaría y frenaría las investigaciones en su contra para demostrar que esas cuentas contables no existían para investigarlo.
Cuando este Diario consultó al exdecano del ICAL -en 2021- Carlos Manuel Martínez Oblitas indicó que esa denuncia no tenía sentido y que el verdadero «objetivo había sido ocultar información para luego no aclarar los montos de los ingresos».
Sin embargo, dijo que esto podría aclarar una investigación.
Ahora, el 1 de junio de 2021, Martínez recibió una auditoría de las cuentas del ICAL realizada por Corporación de Asesores y Consultores Empresariales SAC
Le informó que luego de revisar la información se constató “la ausencia de libros contables y estados financieros de los años 2019 y 2020”.
El informe fue enviado al entonces presidente Carlos Manuel Martínez Oblitas.
Luego de revisar los documentos originales de la investigación y otros documentos adjuntos, encontró que Renquifo, la mujer que acudió a las autoridades policiales el 23 de junio de 2020, era la misma que se creía coautora del delito de estafa en la gestión de personas jurídicas.
Es decir, se le acusó de ser cómplice de Balcázar para financiarse los gastos de la escuela.
Ella, en su rol de personal administrativo, era la encargada de asegurar los ingresos del ICAL. ¿Coincidencias?
Intentamos comunicarnos con la señora Renquifo para obtener su versión, pero segundos después de saber de nosotros, colgó. Dejamos un mensaje en WhatsApp.
—¿Un expediente razonado?—
Cierto o no, el caso original de fraude de gobierno corporativo se presentó el 31 de julio de 2020, un mes después del robo denunciado.
Fue el fiscal Carlos Enrique Osores, quien llevó el caso. Decidió no formalizar la investigación preparatoria de José Balcázar.
En la disposición a la que tuvo acceso este periódico, un representante del Departamento de Estado dijo lo siguiente:
“No formalizar la investigación preparatoria contra Balcázar y Sinthia Renquifo Villegas (cómplice principal) por defraudación en la gestión de personas jurídicas en perjuicio del Colegio de Abogados de Lambayeque, y ordenar el archivo definitivo de las actuaciones, una vez que ésta haya sido aprobada o confirmada”.
No encontró pruebas suficientes al respecto.
En la misma disposición fiscal se pudo apreciar que Osores destacó un acto que llamó mucho la atención: “Por otro lado, rechazo las declaraciones de la carta del 21 de octubre de 2019 que se refieren a la amistad y presunción que tendría con el investigado Balcázar Zelada, lo cual no se ajusta a la verdad ya que éste no es mi amigo y la verdad.
La decisión la tomó el fiscal Carlos Osores.
La decisión la tomó el fiscal Carlos Osores.
En septiembre, el abogado Yuri Díaz Jaime, entonces vicepresidente, y Rosa Elena Pizarro Piscoya, directora del departamento económico, presentaron una denuncia (aumentos de trámite), la cual fue elevada ante el Ministerio Público de Lambayeque.
El 5 de marzo de 2021, el fiscal jefe, Julio Enrique Morales, de la Fiscalía de Lambayeque resolvió transitoriamente fiscal penal, declarar establecida querella judicial y ordenó adecuar la investigación por defraudación en la gestión de personas jurídicas al tipo penal de propiedad ilícita. Es decir, se diferencia del delito.
En este sentido, derogó la disposición del 31 de julio que ordenaba no formalizar la investigación y ordenó al fiscal encargado formalizar y continuar con la investigación preparatoria.
Así, el 21 de abril de 2021, pocos meses después de la decisión de Morales, el fiscal Carlos Osores formalizó la referida investigación.
Sin embargo, el 9 de septiembre de 2022 sobreseyó el caso alegando que los elementos de condena no estaban específicamente probados.
El caso llegó a manos de la fiscal titular Anita Cabrejos quien, luego de evaluar la controversia, decidió subsanar el pedido de sobreseimiento presentado por el fiscal de Osores y ordenó a otro representante de la Fiscalía presentar cargos contra Balcázar.
Luego del cambio de fiscales, el 23 de octubre la fiscal Lourdes Contreras presentó acusación contra el hoy nuestro Presidente de la República, por presuntamente recibir depósitos para matrículas escolares en sus cuentas personales.
En el citado cargo estimó que Balcázar puede enfrentar o no una pena de un año de prisión. Su juicio está previsto para el 16 de junio de este año.
—Edición Presidencial—
Al respecto, José María Balcázar respondió a —el 18 de marzo— respecto a las preguntas que le hicimos sobre el extraño hackeo. Pero lejos de responder a esta denuncia, el jefe de Estado se limitó a dar su versión del caso de expropiación ilegal del que es acusado por la fiscalía.
«Esa denuncia antisindical fue archivada por prescripción. La pericia contable del fiscal concluyó que no había pérdida económica para el Colegio de Abogados. Y mi denuncia antisindical fue ordenada. Sólo faltaba ver ‘si se podía probar la reparación de daños civiles’, algo que es totalmente subjetivo, porque a falta de pericia contable no habrá que discutir qué pericia contable no hay. El juez debería ver la posibilidad de abrir una discusión sobre ese asunto. Por eso exijo que se le juzgue para dar cuenta del asunto. objetivamente y los denunciantes no han presentado prueba alguna que desvirtúe las pruebas del ministerio público. Veo un sesgo a partir de ahora, porque hablan de un robo que no fue investigado por un parlamentario. Lo primero fue la denuncia por fraude de la persona jurídica, que se presentó al cabo de un año. Y luego se volvió a denunciar lo mismo por ‘posesión ilegal’ que también se presentó como se indicó. «Los abogados que me denunciaron habían sido despedidos de mi junta y no saben que se trata de una apropiación ilegal»..
En entrevista con este diario, el abogado Odar Cornejo -quien se encarga de la defensa legal de Balcázar- indicó que el robo fue real y que incluso hubo cámaras de seguridad que en ese momento lograron identificar a un hombre que ingresó al colegio. Esto fue enviado a las autoridades, pero luego no supieron nada más sobre la investigación.
“Entraron cosas de este tipo. Usaba violencia en la puerta o en la ventana, no recuerdo bien. Entró a la tesorería, abrió una caja fuerte y tomó el dinero que había en ese momento. Ese dinero lo depositaron en la caja fuerte porque Balcázar no podía depositar el dinero en las cuentas del BCP porque tenía que entrar con el cajero, en ese momento la señora Rosay la ladrona está el video del robo (el ladrón de Pizarro) se lo entregamos a la policía”, dijo.


