Grandes tiburones blancos están apareciendo en las costas de Alicante. El problema es que no sabemos si son buenas o malas noticias. – El diario andino
El 20 de abril de 2023, por pura casualidad, unos pescadores capturaron un tiburón blanco de tamaño juvenil. Nadie se habría sorprendido si no fuera porque los pescadores se encontraban en aguas españolas, justo frente al cabo alicantino de La Nao.
Dos metros 10 centímetros de tiburón blanco en pleno Mediterráneo, ¿qué estaba pasando aquí?
¿Tenemos que preocuparnos? Ésa es la pregunta que se planteó el Instituto Español de Oceanografía y que, en colaboración con la Universidad de Cádiz, ha llevado a cabo una revisión profunda de la presencia de tiburones blancos en el Mar Mediterráneo. No es algo superficial: han recogido todos los registros (directos e indirectos) desde 1862 hasta 2023 y han llegado a una conclusión sorprendente.
La presencia de este tipo de ejemplares ha sido «persistente» (aunque «extremadamente rara») en el Mediterráneo español.
No es algo, a priori, preocupante. Como explicó José Carlos BáezInvestigador del IEO-CSIC, «sólo hemos encontrado dos ataques: uno en 1862, en el que murió en Málaga una persona que nadaba, y otro en los años ochenta, cuando un tiburón mordió una tabla de surf en Tarifa y le provocó graves heridas».
Pero el problema no es ese. Y, aunque «con los datos disponibles, no es posible afirmar que la población de tiburón blanco del Mediterráneo se esté recuperando», es inevitable pensar en lo que sucederá en un mar cada vez más cálido.
Al final, «la presencia de individuos jóvenes proporciona información clave sobre la estructura demográfica de la especie» y, de una manera u otraesto nos lleva a considerar seriamente los riesgos que supone disponer de espacios de cría en aguas españolas.
Sin embargo, todo parece indicar que existe una relación entre la presencia del tiburón y las rutas del atún rojo. De ser así, sería otro síntoma de los problemas que tienen los tiburones para mantener sus poblaciones sanas y robustas.
¿Deberíamos preocuparnos? No lo parece. Contra el ángulo mediático sobre el «regreso del monstruo», la evidencia internacional nos dice que los ataques son extremadamente raros y que el papel de los tiburones en la conservación de los ecosistemas acuáticos es muy importante.
Sea como fuere, se deben desarrollar programas de seguimiento y conservación. Y hay que hacerlo pronto.
Imagen | Oleksandr Sushko
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