Israel vs Hezbollah: la disputa mortal que amenaza con descarrilar las conversaciones de paz y reavivar la guerra en Irán – El diario andino
- Por Redactor Andino
- abril 9, 2026
A la espera de que Pakistán se convierta este fin de semana en sede de las negociaciones de paz entre Estados Unidos e Irán, el primer ministro del país mediador, Shehbaz Sharif, ha estado lanzando en estas horas previas un pedido de ayuda al mundo para salvar la frágil tregua alcanzada la noche del martes 7.
A la espera de que Pakistán se convierta este fin de semana en sede de las negociaciones de paz entre Estados Unidos e Irán, el primer ministro del país mediador, Shehbaz Sharif, ha estado lanzando en estas horas previas un pedido de ayuda al mundo para salvar la frágil tregua alcanzada la noche del martes 7.
Este jueves, Sharif mantuvo 9 consultas de alto nivel con líderes de la Unión Europea para asegurar la viabilidad de las conversaciones y evitar el colapso del alto el fuego, en riesgo después de que este miércoles 8 Israel llevara a cabo el mayor ataque aéreo de las últimas cinco semanas en Líbano contra Hezbolá, la milicia sediciosa chií cercana a Irán, su mayor proveedor económico y de armas.
En apenas 10 minutos, Israel dijo que había bombardeado más de 100 centros de mando y posiciones militares de Hezbolá, no sólo en el sur y este del país mediterráneo (como suele hacer) sino también esta vez en el centro de la capital, Beirut. Según el Ministerio de Salud libanés, al menos 300 personas murieron y unas 1.200 resultaron heridas.
Si bien el ejército israelí dijo que los ataques cumplieron con sus objetivos de matar a altos miembros de Hezbollah y a la infraestructura, la verdad es que las bombas también demolieron edificios residenciales enteros en la capital libanesa.
Tanto Estados Unidos como Israel han indicado que el conflicto en el Líbano es una “escaramuza separada” del de Irán y que la tregua no se aplica en ese país. Sin embargo, tanto Pakistán como el resto de países consideran imprescindible que también se incluya dentro de la tregua acordada.
El Gobierno libanés pidió el jueves 9 a Islamabad que ratificara su inclusión en el alto el fuego de 14 días acordado. «El primer ministro, Nawaf Salam, llamó al primer ministro paquistaní y le pidió que confirmara que la tregua debe incluir al Líbano para evitar una repetición de los ataques israelíes presenciados la víspera», afirmó el Ejecutivo libanés en un comunicado publicado en su cuenta de la red social X.
La hostilidad de casi medio siglo entre Israel y Hezbolá se ha convertido ahora en el principal obstáculo para que la opción de un acuerdo de paz en el actual conflicto de Oriente Medio llegue a buen puerto.
Diferencias con el Ejecutivo
Es importante distinguir entre Hezbollah y el gobierno libanés, aunque muchos señalan que el movimiento extremista ejerce el poder en el país mediterráneo. Hezbollah, que significa “Partido de Dios” en árabe, fue fundado en 1982, surgió de milicias chiítas formadas para resistir a Israel, aboga por un gobierno islámico y asegura que su enfrentamiento con Israel “sólo terminará cuando este (país) haya sido eliminado”. En enero del año pasado, después de más de dos años sin presidente, el Líbano eligió a Joseph Aoun como su líder. Era el jefe del ejército libanés y fue designado a pesar de que Hezbollah prefería otro candidato.
Un actor poderoso en el país.
Hezbollah no es sólo una milicia armada sino también un partido político con un escaño en el Parlamento libanés y con presencia permanente en los gabinetes gubernamentales desde 2005. Desde los años 1990 ha construido una inmensa red de clientela con la que llega a importantes sectores de la sociedad (especialmente allí donde el Estado no llega) y les proporciona servicios sanitarios, educativos y recreativos. Estas actividades, sumadas a su política histórica de resistencia contra Israel, han estado en la base de su popularidad durante mucho tiempo.
La caída de un líder histórico
Desde 1992, Hezbollah estuvo dirigido por Hassan Nasrallah, un clérigo chiita que jugó un papel crucial en convertir a Hezbollah en un actor político. Además, bajo su mando, el grupo llegó a ser considerado una de las fuerzas militares no estatales más colosalmente armadas del mundo. Mantuvo estrechos vínculos con el recientemente destituido Líder Supremo iraní Ali Khamenei. Pero en septiembre de 2024, Israel llevó a cabo una asombrosa operación que combinó una ofensiva aérea con la explosión remota de miles de buscapersonas utilizados por el alto mando de Hezbolá para comunicarse, que acabó con la vida de Nasrallah y otros líderes.
El objetivo final de Israel
Los más de 300 muertos por la incursión de este miércoles 8 elevan a más de 1.800 el número de víctimas mortales en el Líbano debido a los ataques aéreos israelíes desde principios de marzo. En el lado opuesto, 12 soldados israelíes y tres civiles han muerto debido a las acciones de Hezbolá. Hay casi 1,2 millones de personas desplazadas en el sur del Líbano, donde Israel se ha fijado el objetivo de ocupar permanentemente el 10% de esa porción del territorio libanés para mantener a Hezbolá alejado de las ciudades fronterizas del norte del Estado judío y reducir su capacidad operativa de misiles y drones. Esto significa crear una zona de amortiguamiento allí.
Acercamiento al gobierno libanés
El primer mensaje del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, tras los últimos ataques fue devastador: «A cualquiera que actúe contra civiles israelíes, le atacaremos. Seguiremos atacando a Hezbolá siempre que sea necesario». Y el portavoz del Ejército israelí añadió que seguirán atacando y que “el máximo líder del grupo, Naim Kassem, tendrá su turno”. Pero este jueves 9, Netanyahu ha ordenado a su gabinete emprender “negociaciones directas” con el Gobierno libanés para desarmar a Hezbolá. Desde Beirut han respondido que quieren un alto el fuego antes de iniciar cualquier conversación. La próxima semana, en Washington, comenzarían los acercamientos.


