March 10, 2026

Office Address

123/A, Miranda City Likaoli
Prikano, Dope

Phone Number

+0989 7876 9865 9

+(090) 8765 86543 85

Ciencia y Técnología

la cesta de la compra – El diario andino

la cesta de la compra

 – El diario andino

Si, en el día menos pensado, alguien de la RAE me llamara pidiéndome una definición precisa de guerra, mi respuesta sería clara: un conflicto armado entre dos o más países que inevitablemente acaba encareciendo el precio de nuestra cesta del supermercado.

Y lo que está sucediendo al norte (y al sur) del Estrecho de Ormuz no iba a ser una excepción.

Momento casi perfecto. Desde que Estados Unidos e Israel lanzaron sus ataques contra Irán el 28 de febrero, la situación se ha salido de control en muchos frentes. Y no es sólo que se haya prácticamente cerrado el tránsito de diésel por el estrecho, sino que además; es que, aunque mucha gente no lo sepa, un tercio de la urea mundial pasa por esta vía marítima (y, de hecho, gran parte se fabrica en las plantas de licuefacción que han sido atacadas estos días).

Es decir, buena parte del stock internacional de fertilizantes nitrogenados se ha visto comprometido justo en el momento en que el hemisferio norte inicia su campaña de siembra.

¿Y qué ha pasado? Que, en consecuencia, el precio. ha pasado de 400 dólares la tonelada a más de 600 en una semana. De hecho, el índice norteamericano llegó a 810 dólares.

Ya conocemos esta historia. En 2022, tras la invasión de Ucrania, vivimos un shock muy similar. Rusia representó alrededor del 16% de las exportaciones de urea y alrededor del 12% de las de fosfatos. Es más, junto con Bielorrusia, produjo casi el 40% del potasio del mercado internacional. La situación se salió de control y los precios se dispararon.

El problema es que en 2022 el problema fueron las sanciones y (muchas veces bajo el capó) el mercado supo redireccionarse y las cadenas logísticas amortiguaron un poco el golpe. Ahora mismo y sin una vía alternativa para sacar la urea del Golfo, no existe un plan B válido. El golpe va a ser más duro cada día que se cierre el estrecho.

¿Y por qué nos afecta? España es el segundo mercado de fertilizantes de la Unión y cada año se gastan en él más de 1.900 millones. Casi todo ese dinero, por cierto, se dedica a importaciones porque fabricarlas es inviable y, en consecuencia, tampoco hay infraestructuras.

En la medida en que el gas natural representa entre el 70 y el 90% Debido al coste variable de la producción de fertilizantes, el precio de los alimentos va a subir (y, si nos guiamos por el ejemplo de 2022, lo hará muy rápidamente).

¿A qué afectará más? Pan, pasta y cereales (es uno de los cultivos más sensibles al precio de los fertilizantes); carne, lácteos y huevos (debido a su dependencia del maíz como alimento); aceites vegetales (porque muchos también se utilizan para fabricar biocombustibles); y frutas y verduras (porque todo lo que se encuentra bajo invernaderos depende críticamente de los fertilizantes).

¿Qué podemos esperar? Si el conflicto dura un par de semanas o un mes, el impacto será limitado porque hay stock acumulado y la urea llegará a tiempo para ser producida. Habrá pérdidas y precios más altos, pero el problema será menor. Si hablamos de unos meses, la inflación global de alimentos se notará y estaríamos en un escenario similar al de 2022. Si el desabastecimiento se prolonga hasta después del verano, entraríamos en terreno desconocido.

Esté preparado en un mundo cada vez más volátil. Y si lo pensamos con calma, nos daremos cuenta de que no existen reservas estratégicas de fertilizantes y construir nuevas plantas llevaría años. Los costes de cultivar la Tierra se han duplicado en la última década y todo parece indicar que, si no hacemos algo, la situación sólo puede empeorar.

Imagen | victoriano izquierdo

En | Trabajar la tierra es cada vez más caro: los costes agrícolas se han duplicado en los últimos diez años

About Author

Redactor Andino