Los precios de las memorias han comenzado a caer en algunos mercados. Aún queda un largo camino por recorrer para cerrar la crisis de la IA – El diario andino
Hay una escena que se repite cada vez que el mercado da una tregua, aunque sea mínima: basta con que el precio de un componente clave empiece a bajar para tener la sensación de que lo peor ya pasó. Esto es exactamente lo que está pasando ahora con la memoria DDR5. En las últimas semanas Se han registrado caídas en el canal minorista de varios mercados, y que ha reactivado una pregunta inevitable entre quienes siguen la evolución de los precios desde hace meses: si estamos ante el principio del fin de la crisis de la memoria o simplemente ante un ajuste puntual.
Una presión prolongada. Para entender lo que estamos viendo ahora, es aconsejable ampliar el enfoque y observar la trayectoria reciente del mercado. La subida de los precios de las memorias no sólo ha golpeado al usuario que quiere actualizar sus equipos, sino también a los fabricantes, distribuidores y montadores, en un contexto marcado por las tensiones de oferta y demanda que condicionan las compras y las estrategias desde hace meses. Por tanto, estamos ante un escenario de presión que ha acabado afectando a buena parte del mercado de hardware.
Dónde y cuánto están cayendo los precios. Más allá de la percepción, lo que hay ahora mismo es un cambio mensurable en algunos escaparates. Objetivos de TrendForce para compensar caídas en el canal minorista en varias regiones. En Europa, el mercado alemán registró una caída mensual del 7,2% en marzo de 2026, mientras que en Estados Unidos se han registrado descuentos superiores al 20% en kits específicos DDR5 de 32 GB. El caso más llamativo es el de China, donde los módulos de 16 GB han caído entre un 25% y un 30% desde los picos de principios de año.
una correccion. Detrás de este ajuste hay una explicación mucho más terrenal de lo que podría parecer. Según la firma de análisis y las fuentes del sector que cita, el principal factor es la menor tracción en el consumo tras meses de precios elevados, lo que ha llevado a muchos compradores a retrasar decisiones y a los distribuidores a acelerar la liberación de inventario. A esto se suma un desfase común entre el mercado spot y los contratos, que puede tardar entre uno y dos meses en traducirse en envíos reales.
El ruido alrededor de TurboQuant. Paralelamente a esta corrección ha aparecido un elemento que ha alimentado el debate en el mercado. TurboQuant, un algoritmo de compresión de Google, ha sido interpretado en alguna cobertura reciente como una señal de que la presión sobre la RAM podría relajarse. Sin embargo, las lecturas más prudentes Apuntan en otra dirección, señalando que se trata de una mejora incremental y no de un cambio capaz por sí solo de alterar la demanda estructural, especialmente en memoria para servidores y cargas vinculadas a la inteligencia artificial, que sigue siendo elevada.
¿Fin de la crisis? Todo ello encaja en una idea que el propio sector repite con bastante claridad. Por parte de los fabricantes de memorias con sede en Taiwán, los precios de los contratos se han mantenido estables a pesar de la volatilidad en el canal minorista, y la demanda en segmentos como servidores, DRAM y HBM sigue siendo fuerte, respaldada en parte por acuerdos plurianuales con grandes clientes. En este contexto, la actual corrección se interpreta como un ajuste puntual, no como un giro suficiente para dar por resuelto el actual episodio de tensión.
Precaución y más precaución. Lo que estamos viendo en algunos mercados es un alivio temporal para el consumidor, sí, pero todo indica que se trata de una corrección dentro de un ciclo aún tensionado por factores subyacentes que no han desaparecido. Las previsiones más optimistas hablan de una progresiva normalización hacia finales de 2026 en algunos segmentos, mientras que otras la sitúan aún más lejos. Con este escenario, poner fin a la crisis de la memoria sería adelantarse a unos acontecimientos que, por ahora, todavía están lejos de confirmarse.
Imágenes | Andrei Matveev
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