Sabíamos que Marte tiene gravedad. Ahora acabamos de descubrir el efecto inesperado que tiene en el clima de la Tierra – El diario andino
No hace falta que os diga que el clima de la Tierra no es constante y no se debe sólo al cambio climático: si lo vemos en perspectiva, a lo largo de la historia del planeta ha pasado por glaciaciones y periodos cálidos. Muchos de estos cambios encuentran explicación en el ciclos de milankovitch o variaciones orbitales, es decir, los lentos cambios en la órbita de la Tierra y la inclinación de su eje debido a la atracción gravitacional de otros planetas.
La sorprendente influencia de Marte. Se sabía que el gigante Júpiter o el cercano Venus tienen gran parte de culpa, pero ahora hemos descubierto otro actor secundario que ha cobrado importancia: Marte, según explican. este estudio recogido en Publicaciones de la Sociedad Astronómica del Pacífico y dirigido por el científico Stephen Kane. ¿Qué tiene de sorprendente? Que Marte sólo tiene el 10% de la masa de la Tierra, de ahí que existan modelos climáticos simplificados que restan importancia a su importancia.
Las simulaciones. La hipótesis es: ¿qué pasaría con la órbita de la Tierra si Marte fuera mucho más grande o no existiera? Dado que los equipos de investigación humanos no tienen que esperar millones de años, utilizaron simulaciones con un modelo del sistema solar de diez millones de años cada uno para estudiar las interacciones gravitacionales. El único factor que cambiaron en cada simulación fue la masa de Marte: de cero (Marte no existe) a ser diez veces más grande que la Tierra.
Marte «pesa» mucho más de lo que pensamos. Y los resultados fueron concluyentes: Marte es el responsable directo del «Gran Ciclo», un latido gravitacional de 2,4 millones de años en el que Marte estira y contrae rítmicamente la órbita terrestre, como si se tratara de un metrónomo que modula la cantidad de radiación solar recibida y regula la frecuencia de las glaciaciones. Sin Marte, ese ciclo no existiría. Sin embargo, Kane matiz: «No significa que sin Marte la Tierra no tendría glaciaciones, pero sí cambiaría completamente la frecuencia con la que ocurren».
Pero si Marte fuera gigante, los ciclos climáticos de la Tierra también cambiarían: serían más cortos y más extremos, pasando de una edad de hielo a olas de calor asfixiantes. En resumen, la adaptación a la vida se volvería más complicada. Lo que no cambiaría, según el estudio, es el «gran ciclo Júpiter-Venus», el patrón gravitacional de 405.000 años impulsado por una resonancia secular de ambos planetas que actúa como el «reloj maestro» del clima terrestre al ser el ciclo más estable y constante de la historia geológica del planeta.
¿Por qué es importante?. Conocer mejor la influencia de los planetas que nos rodean en el clima es una buena noticia que nos ayuda a comprender mejor nuestro pasado y poder vislumbrar el futuro con mayor precisión. Pero tiene un impacto en la búsqueda de exoplanetas habitables: no basta con encontrar algo similar a la Tierra, sino que también hay que mirar a sus vecinos y prestar atención a la letra pequeña. Es decir, si tiene cerca un planeta «tipo Marte» pero de gran masa, su clima tiene todas las posibilidades de ser demasiado caótico para la vida.
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Portada | Foto de Volúmenes del planeta en desempaquetar


