March 16, 2026

Office Address

123/A, Miranda City Likaoli
Prikano, Dope

Phone Number

+0989 7876 9865 9

+(090) 8765 86543 85

Ciencia y Técnología

Se suponía que México estaba dando petróleo a Cuba por «humanidad». Ahora sabemos que estaba cobrando millones. – El diario andino

Se suponía que México estaba dando petróleo a Cuba por «humanidad». Ahora sabemos que estaba cobrando millones.

 – El diario andino

En la costa de Veracruz, la maquinaria diplomática y energética de México ha puesto el freno de mano. La imagen del barco. Marinero del océanoAtracar en La Habana el 9 de enero con 85.000 barriles de crudo, parece ser la última postal de una era que se cierra abruptamente. Como se confirmó Francia 24ese fue el último envío exitoso antes de que la geopolítica cortara el flujo. Su reemplazo, Galaxia velozEstaba previsto que zarpara a mediados de enero, pero su viaje fue silenciosamente cancelado y desapareció del calendario logístico de Petróleo Mexicano, como han avanzado en el pais.

Lo que sucede en los puertos mexicanos es el reflejo de una tensión que va más allá de lo comercial. Tras la intervención estadounidense en Venezuela el 3 de enero y la caída de Nicolás Maduro, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, fue directo: «A Cuba no llegará más dinero ni petróleo. Cero.» La amenaza estuvo acompañada de una orden ejecutiva que promete aranceles a cualquier nación que suministre petróleo crudo a la isla, que Trump ha descrito como una «nación fallida».

Atrapado en este fuego cruzado, el gobierno de Claudia Sheinbaum navega entre dos aguas. Por un lado, defiende la «soberanía» de ayudar a una nación hermana; En cambio, en las oficinas de Washington, sus propios libros contables cuentan otra historia: negocios formales y pagos puntuales que refutan la narrativa puramente humanitaria.

Solidaridad después de la tormenta

Desde Palacio Nacional, el discurso ha tratado de evitar confrontación directa apelando a la historia. La presidenta Sheinbaum ha reiterado que México, fiel a su tradición diplomática de votar contra el bloqueo desde el primer día, tiene el poder soberano de decidir si «vende o da» petróleo a Cuba.

Esta retórica cobró fuerza a finales de 2024. Tras el colapso del sistema eléctrico cubano y el devastador paso del huracán Rafael en noviembre, el gobierno mexicano comenzó a etiquetar sus envíos bajo el paraguas de «ayuda humanitaria». Sin embargo, aquí surge el enigma. Aunque la mandataria asegura que existe un canal de donación humanitaria distinto al comercial, su administración no ha ofrecido cifras concretas sobre cuántos barriles se regalan y cuántos se cobran. Todo es opacidad en la ayuda, mientras el negocio tiene luces y taquígrafos, como resaltado el pais.

Si bien el discurso político se centra en la solidaridad, los documentos financieros son fríos y exactos. Pemex, que cotiza en los mercados internacionales, no puede permitirse ambigüedades ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC). De acuerdo con la información entregada a este organismo regulador, la petrolera mexicana mantiene un contrato vigente con el gobierno cubano desde julio de 2023 a través de su filial Bienestar Gasolina.

Lejos de ser una organización benéfica oculta, las cifras reveladas por el director de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, muestran una relación comercial activa y lucrativa. En 2025, México venderá petróleo a Cuba valorado en 496 millones de dólares. Si sumamos lo facturado desde el inicio del contrato en 2023, la cifra total asciende a unos 1.400 millones de dólares.

Rodríguez Padilla fue enfático en negar que Cuba no pague sus deudas, una percepción común dada la crisis de la isla. «¡Por supuesto que nos pagan! También tenemos una relación comercial. Son muy formales en sus pagos». aseguró el gerenteaclarando que no existen facturas vencidas.

Para tratar de minimizar el impacto de estas revelaciones ante los ojos escrutadores de Washington, Pemex ha argumentado queAunque las cifras suenan elevadas, son marginales para la empresa: representan menos del 1% de su producción de crudo y apenas el 0,1% de sus ventas de petróleo. Es un contrato «abierto» que depende de la disponibilidad de México, y no un compromiso inquebrantable.

El efecto dominó: por qué se cerró el grifo

La crisis actual no se explica sólo por las decisiones de México, sino por el colapso de los proveedores históricos de La Habana. Durante años, Venezuela fue el salvavidas de la isla, enviando hasta 100.000 barriles por día durante la época de Hugo Chávez. Sin embargo, tras la captura de Nicolás Maduro y la intervención estadounidense en Caracas, estos envíos cesaron por completo en enero. como se detalla bbc.

México se convirtió entonces en el último salvavidas, enviando aproximadamente 20.000 barriles diarios, cifra que, aunque lejos de las necesidades totales de la isla, era imprescindible. para mantener servicios mínimos.

La presión aumentó cuando congresistas republicanos, como Carlos Giménez, pusieron sobre la mesa el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). la amenaza estaba claro: Si México sigue oxigenando al régimen cubano, la revisión del acuerdo comercial en 2026 podría convertirse en una pesadilla para la economía mexicana. Ante el riesgo de aranceles que dañarían su propia economía, México decidió suspender embarques de hidrocarburos.

Las consecuencias de este corte de suministro son inmediatas y alarmantes. Un gráfico elaborado con datos de Kpler y publicado por el Tiempos financieros ilustra la gravedad del momento: las importaciones de crudo de Cuba se han desplomado y, según las estimaciones expuestas en el informe, a la isla sólo le quedan reservas de petróleo para entre 15 y 20 días.

La situación ha hecho saltar las alarmas en las Naciones Unidas. El Secretario General, Antonio Guterres, advirtió a través de su portavoz que Cuba corre el riesgo de un inminente «colapso humanitario» si no se satisfacen sus necesidades energéticas. Sin combustible no sólo se apagan las luces; Se paraliza el bombeo de agua potable, el transporte de alimentos y el funcionamiento de hospitales.

Ante la imposibilidad de enviar petróleo sin sufrir represalias comerciales, el gobierno de Sheinbaum ha modificado su estrategia de ayuda. El presidente confirmó que, mientras la Cancillería busca «vías diplomáticas» para resolver el tema petrolero, México se enviará esta semana envíos de alimentos y productos básicos gestionados por la Secretaría de Marina. Es un paliativo a una crisis que es, ante todo, energética.

En este escenario de máxima presión, surge una ventaja inesperada. Mientras Trump cierra la valla petrolera, también ha dejado caer comentarios que sugieren que la puerta no está completamente cerrada. el presidente americano declarado recientemente que «estamos negociando con los líderes cubanos en estos momentos», insinuando conversaciones sobre temas migratorios y la posibilidad de facilitar visitas familiares. Esto plantea la cuestión de si el bloqueo petrolero es un fin en sí mismo o una dura táctica de negociación para forzar concesiones políticas en La Habana.

La realidad estructural, sin embargo, es aritmética. Cuba necesidades unos 110.000 barriles diarios para operar y sólo produce 40.000 por sí solo. El déficit de 70.000 barriles diarios es un abismo que, sin Venezuela y ahora sin México, es imposible llenar en el corto plazo.

La suspensión de envíos desde México marca un punto de inflexión. Aunque el gobierno mexicano insiste en su soberanía y el carácter humanitario de su apoyo, la realidad de los mercados y la diplomacia coercitiva ha prevalecido. Si bien los registros de la SEC contienen contratos millonarios y pagos puntuales que refutan la idea de ayuda puramente altruista, en las calles de Cuba el tiempo corre en nuestra contra. Con los barcos detenidos y las reservas en niveles mínimos, la isla se enfrenta a una oscuridad que ya no es metafórica, sino inminentemente física.

Imagen | Mateo Rutledge y Cristóbal Michel

| Arabia Saudita hizo una apuesta de todo o nada con Neom de que el petróleo sería muy caro. Y no ha salido «nada»

About Author

Redactor Andino