El precio de la luz, el frío y el miedo a un apagón han devuelto a Londres un trabajo del siglo XIX: el deshollinador – El diario andino
Cuando oyes hablar de deshollinadores, la imagen que te viene a la mente es la de hombres (o niños) de finales del siglo XIX con la cara manchada, la camisa llena de hollín y una gran escoba al hombro. Ese es el tema.


