5.000 estudiantes de Stanford han entregado su vida amorosa a lo que decide un algoritmo. Y está consumiendo la universidad. – El diario andino
Es martes a las 21:00 horas en Palo Alto y el silencio de los dormitorios de Stanford se rompe con una notificación simultánea: es Fecha de caída. En segundos, los pasillos se llenan de estudiantes que, de acuerdo a El diario de Wall


