una empresa española es la pieza clave – El diario andino

Europa se ha embarcado en la aventura de la soberanía tecnológica. Se dirige a varios campos al mismo tiempo, siendo uno de ellos la soberanía espacial. Persiguiendo este objetivo, la Agencia Europea de Defensa -EDA- acaba de adjudicar un contrato de investigación a un consorcio aeroespacial con el objetivo de crear un satélite militar optimizado para órbita terrestre muy baja.
Y la Sener española será quien lidere ese A-Team espacial.
En breve. El contrato de EDA es por 15,65 millones de euros y el objetivo es el mencionado: crear el primer concepto de satélite militar europeo especialmente utilizado para el espacio VLEO. España, Francia, Luxemburgo, Portugal y Eslovenia son los países que financian el proyecto bautizado como VLEO-DEF, y la española Sener tendrá la tarea de liderar otras 16 empresas pertenecientes a esos cinco países.
No es la primera vez que hablamos de Sener Aeroespacial. Es la filial del grupo SENER y es una de las empresas españolas que participa en el ambicioso plan de rearme de la Unión Europea. Tiene más de 4.000 empleados y su experiencia cubre el espacio, la guía, el control y los sistemas no tripulados.
Órbita terrestre muy baja. Antes de ver qué hará el satélite, veamos qué es la órbita terrestre muy baja. Llama también VLEOes la franja orbital que se encuentra entre 150 y 400 km de altitud. Es el extremo inferior de la órbita baja y, aunque no lo parezca, en realidad está muy cerca de la superficie terrestre. Esto trae beneficios clave como la capacidad de capturar imágenes con mucho mayor detalle, una mejor relación señal-ruido en sensores ópticos y de radiofrecuencia y, sobre todo, una latencia muy baja. Al fin y al cabo, está más cerca que otros satélites y la señal debe recorrer una distancia más corta.
Sin embargo, no es una franja cómoda. La atmósfera a esa altura genera una fricción muy intensa y hay un ambiente químico agresivo. Esto implica que los satélites no son “flotantes”, sino que requieren una propulsión casi continua. Y, además, los materiales deben ser muy resistentes para resistir la corrosión y, básicamente, no desintegrarse al poco tiempo.
VLEO‑DEF. Y la idea, precisamente, es esa. El consorcio debe encontrar una manera de desarrollar un satélite militar diseñado específicamente para operar a entre 250 y 350 kilómetros de altitud de manera sostenible. La duración del proyecto será de 36 meses y las 17 empresas tendrán que encontrar la clave de las tecnologías que permitan la futura construcción de satélites que operen en VLEO.
Porque, si bien este campo es muy interesante para la investigación científica y de observación, en el espectro militar volar a esa distancia de la Tierra parece muy interesante para conseguir lo que hemos comentado: una observación mucho más clara y detallada del territorio. Y es importante porque constantemente vemos que “están atentos” a lo que hacen los países vecinos, lo que nos ha permitido conocer algunas operaciones de China o el desastre de los buques militares de Corea del Norte.
Soberanía. Si el programa llega a buen término, un satélite de observación de este tipo puede proporcionar datos clave en misiones de inteligencia, vigilancia y reconocimiento al ser capaz de ofrecer una comunicación mucho más rápida entre el satélite y los comandos militares. Con VLEO-DEF, el objetivo final es allanar el camino para futuras constelaciones de satélites VLEO para seguridad, protección e inteligencia fronteriza, todo ello dentro de la soberanía antes mencionada.
La guerra en Ucrania y el corte de gas por parte de Rusia, el caso de Groenlandia con Estados Unidos y el chantaje al presidente americano han despertado en la UE la idea de que deben empezar a valerse por sí mismas en campos en los que antes delegaban en aliados. Por eso empezó el rearme, pero también la búsqueda de alternativas energéticas, tierras raras, programas de defensa con IA europea y la construcción de centros de datos y fábricas de semiconductores.
Y en todos estos programas España se perfila como un socio clave con programas espaciales, desarrollo de chips, matriz renovable y proyectos para centros de datos.
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